La invitación donde el anfitrión es él
El grupo de WhatsApp de la sala ya vio mil invitaciones de plantilla: globos genéricos, letra de siempre, nombre metido a presión. Esta no. Acá el que invita es tu hijo ilustrado en acuarela — su personaje, con su pelo y su sonrisa — diciendo «¡vení a mi cumple!». La tía la va a imprimir para el imán de la heladera.
Cómo funciona
- Creá su personaje gratis (o usá el que ya tenés de su cuento): sin fotos ni datos sensibles, el retrato es 100% ilustración.
- Cargá los datos del cumple: fecha, hora, lugar y un mensajito si querés. Nada más.
- Lista al instante: la ves en tu cuenta, la bajás en PDF y la mandás al grupo o la imprimís. Cumple anunciado.
El detalle que arma el clima del cumple
La invitación es lo primero que los invitados ven de la fiesta: es la portada del cumple. Cuando llega con el agasajado ilustrado, el mensaje es otro — este cumple se preparó con ganas. Y si después querés que el regalo esté a la altura, su cuento personalizado cierra el círculo: el mismo personaje que invitó, protagonizando su propia historia.
Preguntas frecuentes
¿Qué trae la invitación?
El retrato ilustrado en acuarela de tu hijo como anfitrión, su nombre grande, y los datos del cumple que vos cargás: fecha, hora, lugar y un mensajito opcional. Diseño listo, sin editores ni plantillas que pelear.
¿Cómo la mando a los invitados?
Como más te guste: la descargás en PDF para imprimir, o la compartís directo por WhatsApp al grupo de la sala. Una sola invitación sirve para todos los invitados.
¿Necesito haber comprado un cuento antes?
No. Con crear el personaje gratis alcanza: elegís cómo es tu hijo y ves su retrato al instante. Ese retrato es el que protagoniza la invitación.
¿Puedo cambiar los datos después?
Los datos quedan fijos en la invitación que compraste — revisalos antes de confirmar. Si se te cambió la fecha del cumple, escribinos por el formulario de contacto y lo resolvemos.
¿Para entretener en la fiesta?
El libro para colorear de su personaje impreso en la mesa de los chicos = media hora de paz para los grandes.
Tinti